Relaciones Humanas, Sentimientos y Salud Mental

Según la Organisación Mundial de la Salud (OMS) la salud mental "es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad. Es parte fundamental de la salud y el bienestar que sustenta nuestras capacidades individuales y colectivas para tomar decisiones, establecer relaciones y dar forma al mundo en el que vivimos. La salud mental es, además, un derecho humano fundamental. Y un elemento esencial para el desarrollo personal, comunitario y socioeconómico." 

Desde el momento en que nacemos, nos encontramos inmersos en una compleja red de interacciones ambientales, biológicas, psicológicas y socioculturales que van moldeando nuestros cuerpos, personalidad, sentimientos, emociones y en general nuestra forma de ver el mundo. Bajo este contexto, la salud mental puede ser analizada a través de diversas perspectivas que incluyen factores biológicos (como la genética), psicológicos (como las habilidades emocionales, afectivas y cognitivas) y socioculturales. En esta entrada, nos centraremos en el impacto de las relaciones humanas y los sentimientos, que son componentes esenciales de la experiencia humana, en la salud mental.

Las relaciones humanas y los sentimientos están intrínsecamente ligados a la salud mental. La exposición a circunstancias socioculturales y relaciones interpersonales desfavorables, como las relaciones conflictivas, tóxicas o carentes de apoyo, aumentan el riesgo de sufrir afecciones de salud mental como la ansiedad, la depresión y el estrés. Por el contrario, las relaciones humanas saludables pueden ayudar a estabilizar el estado de ánimo y tienen un impacto profundo en nuestra salud mental. Los vínculos fuertes y saludables con familiares, amigos y pareja nos brindan apoyo emocional, nos ayudan a enfrentar los desafíos de la vida y contribuyen a nuestro bienestar general. Al fomentar relaciones positivas y manejar adecuadamente los sentimientos, podemos promover una mejor salud mental y una mayor calidad de vida.

Los sentimientos pueden afectar nuestras relaciones interpersonales tanto negativa como positivamente. La diferencia entre sentimientos y emociones es un tema complejo que involucra diversas disciplinas como la psicología, la neurociencia y la filosofía. Aunque a menudo se utilizan indistintamente en el lenguaje cotidiano, estos términos tienen diferencias sutiles pero importantes en el contexto académico. Las emociones son reacciones psicofisiológicas inmediatas y automáticas ante estímulos internos o externos. Son respuestas breves e intensas que involucran tanto la mente como el cuerpo, y se manifiestan a través de cambios fisiológicos, expresiones faciales, y comportamientos específicos. Por el contrario, según Antonio Damasio, ‘Los sentimientos son experiencias mentales de los estados del cuerpo’. Son las experiencias subjetivas y conscientes de las emociones. Los sentimientos son más duraderos que las emociones y están influenciados por experiencias pasadas, creencias, y contextos sociales y culturales.

Saber escuchar, comprender, respetar y cuidar los sentimientos, tanto de uno como los de los demás, es una forma de llevar relaciones humanas saludables. De acuerdo al manejo que se de a los sentimientos, tanto los agradables como los desagradables, será la salud mental que se genere.

En resumen, las relaciones humanas y los sentimientos están profundamente entrelazados. Comprender y cultivar ambos aspectos es vital para el desarrollo personal y social, así como para el bienestar general y la promoción de una buena salud física y mental.

Recuerda que las relaciones humanas son un camino de doble sentido. Es importante dar para recibir y cultivar relaciones basadas en el respeto mutuo, la comprensión y el apoyo.

¿Cómo podemos cultivar relaciones saludables?

  1. Saber Escuchar: no sólo el problema o las palabras, sino lo que estamos sintiendo.
  2. Comprender: percibir que estamos sintiendo y que lo que estamos sintiendo es real.
  3. Respetar: No atribuir nuestros sentimientos a los demás ni tratar de imponer nuestros razonamientos, o en su caso nuestros sentimientos, si no que se tome como algo de nosotros y no de él o ella.
  4. Cuidar mutuamente nuestros sentimientos: No dejar que nuestros sentimientos nos desborden y expresarlos verbalmente con mutuo respeto y reciprocidad.
  5. Cultivar la empatía: La empatía es la capacidad de comprender y compartir los sentimientos de los demás. Es fundamental para construir relaciones fuertes y significativas.
  6. Practicar la comunicación efectiva: La comunicación es esencial para evitar malentendidos y construir relaciones basadas en la confianza.
  7. Establecer límites saludables: Es importante saber poner límites para proteger nuestro bienestar emocional.
  8. Aprender a decir “no”: Decir “no” a las solicitudes que nos sobrecargan o nos hacen sentir incómodos es fundamental para cuidar nuestra salud mental.
  9. Rodéate de amistades saludables: Las personas que nos rodean tienen un gran impacto en nuestro estado de ánimo y nuestra perspectiva de la vida.
  10. Buscar ayuda profesional: Si estás luchando con problemas de salud mental, no dudes en buscar ayuda profesional. Un terapeuta puede ayudarte a desarrollar estrategias para mejorar tus relaciones y fortalecer tu bienestar emocional.

Referencias: